Los anclajes de bajo impacto ofrecen una solución eficaz y no invasiva para la protección y sujeción de árboles en entornos urbanos, reforestación y proyectos de paisajismo. Permiten estabilizar árboles jóvenes o de gran porte sin dañar las raíces, asegurando su crecimiento y resistencia frente a vientos fuertes o suelos inestables.